De acuerdo al testimonio de varios testigos en el lugar, alrededor de las 2:55 horas del viernes, una camioneta Ford Explorer color café, modelo 94, con las placas de California 3HNF460, iba saliendo de un lavado de autos ubicado sobre la calle David Alfaro Siqueiros.
Antes de incorporarse al carril lento de la Vía Rápida Poniente, la camioneta fue interceptada por personas armadas, quienes iban a bordo de dos vehículos, una camioneta Ford Windstar y un pick up color rojo.
Entonces un hombre descendió, con un rifle AK-47, mejor conocidos como "cuerno de chivo", entonces disparó en contra de los dos hombres y el niño que estaban en la camioneta café.
Los mismos testigos mencionaron que el copiloto sacó un arma de fuego e intentó repeler la agresión, sin embargo, dejó de hacerlo al ser alcanzado por las balas de grueso calibre, algunas balas impactaron edificios vecinos, pero nadie más resultó herido.
Después de realizar varios detonaciones con el "cuerno de chivo", el gatillero regresó a su vehículo y todos huyeron de la escena del crimen, hasta el cierre de la edición no se mencionó que alguna autoridad hubiera realizado una detención relacionada con el doble homicidio.
Aunque se indicó que a unas cuadras se ubicó una camioneta Ford Windstar abandonada, la cual ya se encuentra en los patios de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) como parte de la evidencia.
Al dejar de escucharse los disparos, empleados del autolavado inmediatamente se acercaron a la camioneta café, sacaron al niño de tres años y lo llevaron al interior del establecimiento.
Cuando llegaron paramédicos de la Cruz Roja, observaron que el conductor había muerto por los impactos, y el copiloto fue trasladado al Hospital General, pero falleció a los minutos.
Agentes de las diferentes corporaciones policíacas realizaron un operativo extenso para intentar localizar a los responsables, incluso un helicóptero oficial sobrevolaba la zona.
Personal de la PGJE informó que en la escena del crimen se recolectaron 47 casquillos percutidos calibre 7.52 X 39, los cuales son utilizados por los rifles conocidos "cuerno de chivos".
"Pues imagínese como se escuchó fueron muchos disparos no sabíamos que estaba pasando, yo nadamas me tiré al piso, fue algo verdaderamente terrible, a todos nos dio mucho miedo" dijo el empleado de un negocio cercano.
El niño fue entregado a personal autorizado, quien era hijo de uno de los hombres acribillados en el corazón de la Zona Río.
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