Miércoles, 18 de Septiembre de 2013 22:30
Hallan cadáveres con tiro de gracia en terracería del asentamiento irregular "El Edén"

Adrián GONZALEZ CALDERON
Un ingeniero de nombre Octavio Góngora Jiménez y su pareja sentimental, una mujer con cinco meses de gestación, fueron hallados muertos, con disparos en la cabeza, en un camino de terracería que se extiende a través de un asentamiento irregular denominado "El Edén", en la ciudad de Chetumal, junto a una camioneta perteneciente a una empresa de construcción.
De acuerdo con datos proporcionados por autoridades de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), al filo de las nueve de la mañana Ulises García Sánchez, de 45 años de edad, caminaba rumbo a una zona enmontada, ubicada al final de la avenida Chetumal, en busca de leña.
Sin embargo, al llegar a un tramo inundado y de difícil acceso notó que estaba estacionada una camioneta de lujo, marca Ford, tipo F-150, color blanco, con placas TB-51-899, pero al aproximarse vio dos cuerpos, un hombre de complexión robusta y una mujer, ambos boca arriba y sin signos vitales.
El leñador corrió asustado en dirección al Fraccionamiento Caribe de Chetumal e hizo señas a policías municipales que circulaban en la zona, a quienes explicó lo ocurrido y los condujo hasta el lugar del crimen.
La zona fue acordonada por los oficiales, quienes dieron una alerta general, a través del número de emergencias 066, lo que provocó que policías estatales, federales, elementos del Ejército mexicano y un grupo de agentes judiciales, acompañados de peritos y una gente del Ministerio Público del Fuero Común, acudieran al sitio.
En cuestión de minutos las víctimas fueron identificadas como Octavio Augusto Góngora Jiménez, de 33 años de edad, empleado de la empresa de construcción OMER, situada en la calle Isla Cancún con calle Córcega, y Arena del Rocío Palacios Valdez, de 31 años de edad, quien contaba con cinco meses y medio de gestación de un bebe varón.
Ambas víctimas fueron ejecutadas con armas de fuego; el arquitecto recibió seis disparos, cinco de los cuales fueron con entrada y salida, tres en la cabeza, con entrada y salida por la parte posterior del cráneo, una en el maxilar inferior derecho y dos en la espalda.
La mujer recibió dos tiros, el primero con entrada en el extremo interno de la ceja derecha a corta distancia y el segundo en la sien derecha a quemarropa; con salidas en la región temporo-occipital izquierda y detrás de la oreja izquierda, respectivamente.
En la escena del crimen fueron hallados varios cartuchos percutidos, pero de dos calibres, dos eran 45 y los demás nueve milímetros, por lo que se cree que al menos dos personas participaron en el asesinato.
Según los especialistas, la mujer fue la primera en ser asesinada, le dispararon primero en la sien a quemarropa y cuando yacía en el suelo le asestaron un segundo balazo en la orilla de la ceja, el cual fue a corta distancia puesto que dejó marcas de pólvora.
Posteriormente los delincuentes le dispararon dos veces al ingeniero en la espalda, desde una posición elevada, al parecer desde la batea de la camioneta, y cuando estaba recostado en el lodo le dispararon nuevamente, mientras intentaba cubrirse el rostro con las manos le dispararon otra vez, lo que provocó que el dedo meñique fuera casi amputado; los demás disparos acabaron con su vida.
Los investigadores explicaron que Arena del Rocío Palacios Valdez fue reportada como desaparecida desde el domingo pasado próximo, pero no contaban con información de la desaparición del arquitecto Octavio Góngora Jiménez, quien no cuenta con antecedentes penales y era considerado como un ciudadano ejemplar, de acuerdo con sus amigos y familiares.
Después de recolectar numerosas pruebas, los especialistas del Departamento de Asuntos Periciales llevaron a cabo el levantamiento de los cuerpos, con el apoyo del citado agente ministerial. Ambos cadáveres fueron llevados a la morgue del Servicio Médico Forense (Semefo), donde les fueron practicados varios exámenes.
Los médicos criminalistas que atienden el caso aseguran que estas personas fueron ejecutadas durante la noche del pasado martes, lo cual fue corroborado por vecinos del asentamiento irregular El Edén, quienes dijeron haber escuchado las detonaciones, aunque muchos de ellos dijeron haber pensado que se trataba de truenos o cazadores.
Con base en las declaraciones brindadas por los familiares de ambas personas, además de los indicios obtenidos tanto en la vivienda de los occisos, la cual está ubicada en el Fraccionamiento Sian Ka'an, en la calle Delfín, lote 68, se generó una línea de investigación altamente confiable, la cual apunta a que el crimen fue pasional y que el autor intelectual es un abogado quien antes tenía una relación con Arena del Rocío Palacios.
Durante más de ocho horas integrantes de la familia Góngora Jiménez realizaron trámites para recuperar el cuerpo de Octavio Augusto, diligencia que fue difícil debido a las causas del fallecimiento y la necesidad de los investigadores de obtener pistas en el cuerpo que permitan aclarar lo ocurrido.



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