jueves, 18 de septiembre de 2014

Mails, involucran a exfuncionario de Sedesol con el Cártel de Sinaloa.

El empresario y exfuncionario de la Sedesol, Luis Ignacio Muñoz Orozco fue el encargado directo de hacer los pagos a las tiendas que participaban, desde los Ángeles, California, en una red de lavado al servicio del Cártel de Sinaloa.

Los investigadores encabezados por el FBI incluyeron como prueba en el expediente un correo electrónico escrito directamente por Muñoz Orozco y que dirigió a la empresa QT Fashion, una de las empresas que se convirtió con la conexión con el dinero de la organización criminal.

De acuerdo con una investigación realizada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, en la red participaban alrededor de 20 empresas dedicadas a la venta de ropa. Sin embargo, la investigación señala que Muñoz Orozco y los empleados de la tienda de ropa María Ferré trabajaban directamente con la tienda QT Fashion y los dueños, John Hang Park y San Jun Park.

"El día 28 Septiembre de 2012, el acusado Muñoz (Orozco) envió acusado Jong Park un correo electrónico indicando que durante los siguientes meses, el acusado Muñoz (Orozco) estaría a cargo de todos los pagos al acusado QT Fashion hasta que el demandado Muñoz fuera capaz de estabilizar los pagos y pusiera a la demandada María Ferre, una vez más en buen estado con el acusado QT Fashion", dice el documento desclasificado por las autoridades estadounidenses.

Según las fechas, el correo electrónico se emitió cuando el empresario todavía era jefe de la oficina del entonces titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Heriberto Félix, en la administración de Felipe Calderón.

A pesar de lo que dice la investigación policiaca, personas cercanas al empresario comentan que el exservidor público asegura que es inocente, sólo reconoce que sus empleados sí trabajaban para el crimen organizado.

La investigación

El caso se inició con las denuncia de un secuestro de un ciudadano estadounidense en Sinaloa, que trabajaba para el cártel y que falló en una operación, por lo que el grupo criminal se cobró con el rescate.

Tras su liberación se convirtió en testigo protegido de las agencias estadounidenses. Junto con dos personas más guiaron a los agentes a las tiendas de moda en el centro de Los Ángeles donde se realizaban operaciones de mercado negro de dólares, que era el método que utilizaban para el lavado de dinero al servicio del Cártel de Sinaloa.

Las indagatorias estadounidenses iniciaron en octubre de 2012 y se cierran, al menos en esta acusación, en septiembre de 2013. El caso se presentó ante un Gran Jurado de California, y en él se acusa a ocho personas de 19 delitos, hasta ahora sólo tres están detenidas

No obstante, las autoridades rastrearon una serie de correos electrónicos que intercambiaron los Park, dueños de QT Fashion, con Daisy Estrada y Armando Arturo Chávez Gamboa, empleados de Luis Ignacio Muñoz Orozco en la tienda María Ferré, desde junio de ese año y durante los 15 meses siguientes.

En la investigación se observa que QT Fashion y María Ferré eran las encargadas de realizar el intercambio y la entrega de miles de dólares a distintas empresas, así como de la emisión y recepción de facturas.

Sin embargo, en los correos de septiembre de 2012 se indica que las empresas intercambiaron pagos y facturas por más de 10 mil dólares, operaciones durante las cuales Daisy Estrada cometió unos errores en los pagos de las facturas a dos tiendas más.

Por lo tanto, el 28 de ese mes Muñoz Orozco envió directamente un correo electrónico a Jang Park diciéndole que tomaría las riendas de los pagos hasta que la tienda María Ferré se estabilizara con las cuentas que tenía pendientes con QT Fashion.

Ésta es la única mención directa que se hace del ex funcionario en la investigación, que lo señala como participante en las operaciones de la red de lavado de dinero en el distrito de la moda de Los Ángeles, California.

Pero siendo el dueño y director general, el documento de la Corte sostiene que se utilizó la estructura financiera de la empresa y que sería la sinaloense Daisy Estrada la persona clave en el lavado de dinero, por ser el vínculo entre las empresas y el cártel. Era ella la que aconsejaba cómo y en qué momento debían ser enviados los dólares a QT Fashion Inc., y luego pagados a María Ferré.

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